Páginas vistas en total

martes, 26 de febrero de 2013

EL CACTUS SAN PEDRO





          
 El peyote y el San Pedro son dos cactus, sí, como el que pueden tener en su casa.El peyote es un pequeño cactus redondo, sin espinas, que crece en el desierto del Potosí, en México. Su principio activo, es decir la sustancia propiamente enteógena, es la mescalina. Este cactus es empleado por los indios huicholes ena sus sesiones chamánicas. El San Pedro es otro cactus, pero éste mucho más grande que el peyote. Tiene espinas como cualquier cactus. Es típico de Perú. Existen muchas especies emparentadas con el San Pedro. El que se denomina propiamente San Pedro  es la especie conocida como Trichocereus Pachanoi. Otra variedad importante es el Trichocereus Peruvianus, que parece tener más contenido en mescalina que el Pachanoi. Para más información puede consultar la fenomenal obra de Jonathan Ott Pharmacotheon


Descripción  

Es un cacto arbustivo, originario de Perú, con muchas ramas erectas desde la base. Tiene de 3 a6 m de alto, y generalmente no se puede distinguir el tronco principal. Sus tallos son cilíndricos y de color verde azulado de 5 m de largo y 8-18 cm de diámetro. Tiene de 6 a 8 costillas, anchas y redondeadas, con profundas muescas antes de cada aréola; arriba de estas tiene una hendidura en forma de "V" característica de la especie. Las aréolas son blanquecinas o amarronadas, cercanas. Tiene de 3 a 7 espinas radiales, grises amarronadas, una o dos radiales largas. Las flores nacen cerca de la punta del tallo; se abren de noche, son de color blanco y tienen una fuerte fragancia, de 19-24 cm de largo y 3-4 cm de diámetro; pericarpelos y tubo floral con pelos negros. El fruto es oblongo, verde oscuro de 5-6 cm de largo y 3 cm de diámetro.

Observaciones

Se lo llama "Antorcha peruana" o "Huachuma" y era usado por los originarios en las festividades religiosas por sus propiedades psicoactivas, debido a la gran cantidad de alcaloides que tiene, especialmente mescalina. Se prepara la bebida  que generalmente se la mezcla con otras plantas enteógenas. Se lo encuentra hasta los 3.000 metros. Temperatura media mínima 10ºC. Pleno sol. Riego moderado


SAN PEDRO EN CHAVIN

Las cualidades de este cactus, nos vienen hoy en dia demostradas no solo de la cultura oral o de antiguas crónicas, sino reflejadas en bajorrelieves (uno en el Templo de Chavin de Huantar), y asi se nos muestra a un hombre de aspecto atigrado que lleva en sus manos el citado cactus, por lo que queda claro y es una fehaciente muestra del valor de la planta para los antiguos peruanos, los cuales la asociaban a los jaguares y seres mitologicos ya en los lejanos periodos del llamado 'Horizonte Temprano' (1000-400 a.C.) y del 'Intermedio Temprano' (400 a.C.-540 d.C.).

Por otra parte, algunas cerámicas de la Cultura Mochica, que surgió en el norte en forma de una extraordinaria orfebrería, nos muestran motivos similares en los que se pueden reconocer algunos cactus sin espinas, los cuales se convierten en felinos de rostro humano.

También se tienen por parte del estudioso Larco Hoyle, una serie de ceramicas de la Cultura Lambayeque que nos llevan a los mismos datos y conclusiones, por lo q, esta se celebraba preferentemente en plenilunio y de noche. Entonces se efectuaba un misterioso ritual acompañado de rezos y cánticos destinados a pedir al poder que residía en la planta 'El San Peue queda claro que los mochicas estaban fuertemente familiarizados con el uso 'medicinal' del San Pedro. Este cactus era cultivado cerca y en las inmediaciones de las viviendas con el fin de que su proximidad a ellas fuera propicio para que el espíritu de la planta protegiera a los moradores. Y cuando llegaba el momento de la recolección se invocaba para que asistiera y favoreciera al curandero o chaman para poder darle una 'visión' para poder sanar a la victima de la enfermedad. Este ritual era muy misterioso y solo podían asistir a el los iniciados y nadie mas, ya que si no a parte de que podía revestir un -según ellos- peligro para los profanos, no surtía efectos y no servía para nada.

Se decía en tradiciones orales que cuando el ritual tenia efectos positivos y el curandero lograba 'conectar' con el espíritu, la 'visión' era la de un ser antropomorfo con rasgos felinos que instruía convenientemente al celebrante sobre los dominios de la enfermedad que se procuraba sanar.


Cultivo:

Si alguien quiere hacer de jardinero y dedicarse a la procreación de tan portentoso cactus hay dos maneras de multiplicarlo: por esqueje, o bien con semillas.

La procreación partiendo de semillas tampoco es difícil. Con un poco de dedicación germinan un 30% de ellas. Eso sí, deben observarse unos principios de seguridad para que todo no quede en nada.

 La tierra ha de ser arenosa, pues los cactus demandan un sustrato aireado y ventilado. No todas las bolsas que se venden en las jardinerías como sustrato para cactus son válidas. El sustrato ha de estar compuesto de una mezcla de arena, o perlita, de una granularidad parecida a la de la playa, más una parte de tierra fértil normal. Si no se dispone de tan mágico compuesto lo puede amalgamar uno mismo (quizás añadiendo una parte de turba para hacer todavía más amorosa la mezcla


                                                

Chaman de la cultura Chavin con un San Pedro en la mano

              
         

 El san Pedro es un cactus realmente curioso, pues dentro de la famosa lentitud de crecimiento de esta familia de vegetales es el que desarrolla de forma más ágil, llegando a crecer más de 20 centímetros en un año, y resiste un amplio rango de temperaturas, adaptándose a climas húmedos y a diversas alturas


                                   

La preparación del la bebida se hace con la parte superior del tronco de este cactus . 
Se hace así porqué esta zona es la que tiene más principios activos -y aun mejor en setiembre, después del crecimiento del verano-. La dosis media oscila alrededor de los 25 cm de largo, teniendo en cuenta que la planta ha de ser ya madura y con un diámetro de unos 8 cm. El tamaño de brazo que se coge puede variar no sólo dependiendo de si conviene una dosis menor o mayor, sino también de si la planta viene de una familia con alta concentración de alcaloide o ésta es más bien baja (estudios científicos han revelado que el rango de mescalina en un ejemplar secado oscila entre un 2,3% y un imperceptible 0,2% del peso).
   
 Una vez cortado se puede dejar secar para conservarlo, o prepararlo ya en fresco. En caso que de que se seque se suele dejar al sol para que el proceso vaya más rápido. Tanto si se sigue un camino como el otro sólo la parte verde del cactus se utiliza -y aún después de haberle quitado una fina película transparente que protege el cactus del medio-. El núcleo del cactus, la carne blanca, no contiene mescalina y por tanto se desecha para el brebaje. Partiendo de esta base inicial ya podemos empezar a estudiar los dos caminos que, conducen a su preparación. Uno de ellos parte de la piel seca del cactus, y el otro lo hierve directamente.
    En el primer caso se toma la parte verde del cactus que se ha dejado secar y se tritura hasta pulverizarse. Esto teóricamente está listo para ingerirse mezclado con agua o con cualquier otro alimento que no se tome en gran cantidad. (Durante el día anterior, y a veces durante varios días, se guarda ayuno para limpiar el cuerpo y centrar el alma). El potaje es bastante amargo y a veces se envuelve con la hoja de alguna planta.
La segunda manera implica un cocido:

Se pela  la piel del cactus y se hace hervir durante un período de siete horas a un fuego muy lento, con agua suficiente para que el potaje no se queme. (Previamente se habrá triturado el cactus hasta convertirlo en una pasta un poco pegajosa.) Ya que lo que se aprovecha es el jugo que queda, y no la pasta, es usual ir separando ambos cada 2 ó 3 horas ya que un tiempo prolongado de cocción estropea la sustancia; la pasta que queda se vuelve a hervir con más agua hasta completar el ciclo de las siete horas. Después dejará evaporar el líquido hasta que queda un residuo que tiene consistencia de goma.
Siempre es importante el contexto mágico-chamanico ritual.
Si no se dispone de un chaman, el reto que plantean estas sustancias no es tanto su digestión física, sino la mental. Un antropólogo comentaba que estas sociedades tienen tan codificada la simbología de su inconsciente como nosotros nuestra bioquímica. Así pues, la incursión del occidental en el reino del espíritu puede concluir en extravío, aunque lo deseable sea un reencuentro vivificante con esta parte de nuestra persona tan ocultada y olvidada. En Sudamérica las sesiones se llevan a cabo en un marco nocturno y reposado.
Es importante que que quien beba estos dionisíacos  este cuidado por una o dos personas, que no lo hayan bebido
Alex

8 comentarios:

  1. Un san Pedro de 6 puntos esta bueno para cocinarlo? Por que me dicen que el mejor San Pedro es de 7 puntas?.....algún comentario al respecto

    ResponderEliminar
  2. en ese punto solo repetí lo que ahí de la gente, para mi es igual de seis o siete, personalmente no veo diferencias en eso.

    ResponderEliminar
  3. Hola bonita tarde para ti. Tengo varios cactus muy parecidos pero tengo ciertas dudas si son san pedro, donde podría enviarte las fotos. Espero respuesta. Gracias

    ResponderEliminar
  4. podes enviarme las fotos a mi facebook o a mi correo particular magohuari@gmail.com

    ResponderEliminar
  5. No sabes donde lo puedo comprar o conseguir aqui en Mexico, mas concretamente en san luis potosi?

    ResponderEliminar